La Justicia sospecha que un malestar al volante pudo desencadenar la tragedia en Capital
El fiscal Francisco Pizarro señaló que esa hipótesis está sobre la mesa mientras esperan la autopsia y las pericias para reconstruir qué pasó antes del impacto.
La causa por el siniestro vial que terminó con la vida de Edgar Aníbal Bravo en Capital sigue sumando piezas, y una de las líneas que más peso ganó es que el conductor haya sufrido una descompensación antes del choque. El dato fue deslizado por el fiscal Francisco Pizarro, que trabaja sobre los primeros testimonios y los elementos reunidos en el lugar. Por ahora, todo está bajo análisis y nadie quiere adelantarse a una conclusión.
"Según algunas versiones y testimonios que tendríamos de las personas involucradas en el accidente, esta persona habría sufrido una descompensación en ese momento y por ello se habría producido el accidente", explicó el funcionario judicial. De todos modos, dejó en claro que esa versión todavía no está confirmada y que la autopsia va a ser clave para saber si hubo o no un episodio de salud previo al impacto. "No se lo podría decir en este momento, pero estamos esperando los resultados de la autopsia", remarcó.
Las pericias también dejaron datos que llaman la atención. Uno de los puntos más importantes es que no hay huellas de frenada sobre la calzada, algo que refuerza la necesidad de reconstruir con precisión los segundos previos al choque. A eso se suman registros fílmicos que ya forman parte del expediente y que podrían aportar claridad sobre lo ocurrido en calle Periodista Sanjuanino.
Según la reconstrucción inicial, Bravo circulaba junto a su familia en un Chevrolet Onix en sentido sur-norte. En el auto viajaban su esposa, un hijo y una hija. En paralelo, una pareja se trasladaba en una Toyota Hilux por la misma arteria y en la misma dirección. El fiscal detalló que la camioneta habría intentado doblar a la derecha cuando fue embestida por el auto. "El Chevrolet Onix venía atrás, colisiona con la camioneta y pasa como 50 metros, donde choca contra un árbol", precisó.
Después del primer golpe, el conductor de la Hilux volvió para asistir a los ocupantes del vehículo siniestrado. En la zona también había personal policial haciendo cortes de tránsito por el cierre de las actividades de la festividad de San Juan Bautista. Mientras tanto, dos integrantes de la familia siguen internados en el Hospital Guillermo Rawson: la esposa de Bravo y el hijo que iba en el asiento trasero. Ambos presentan politraumatismos, aunque el cuadro más delicado es el de la mujer. La hija, en cambio, salió ilesa. La investigación sigue abierta y las próximas horas serán decisivas para entender, de una vez por todas, qué pasó esa noche cerca de las 23:20.