Los proveedores sanjuaninos le ponen fichas a la nueva ley local
El sector celebró el ingreso del proyecto a Diputados y pidió que se trate rápido. Dicen que puede abrir más trabajo, más participación local y un impacto económico más fuerte en San Juan.
La presentación del proyecto de Ley de Desarrollo Local Minero cayó como una buena noticia entre los proveedores ligados a la actividad en San Juan. La iniciativa ingresó este miércoles a la Cámara de Diputados y desde el sector la miran como una oportunidad concreta para que las empresas y los trabajadores de la provincia tengan más lugar en los grandes emprendimientos mineros. En Calingasta, el movimiento ya empezó a sentirse con expectativas bien marcadas.
Alfredo Amin, proveedor minero de Calingasta e integrante de la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (Casemica), valoró el proyecto y recordó que vienen empujando esta idea desde hace bastante tiempo. "Nuestra percepción es muy buena, estamos muy contentos por la posibilidad de tener esta ley", señaló. Según explicó, junto al presidente de la entidad, Adolfo Ibaceta, trabajaron más de dos años para instalar una norma que deje beneficios concretos en manos de firmas locales y trabajadores sanjuaninos.
Para Amin, la clave está en que recursos como el cobre, el oro y la plata dejen un retorno más directo en la economía provincial. "Es fundamental que el empresariado local tenga una herramienta para poder asegurarse que un recurso natural tenga asegurado un reintegro en una economía que puede terminar siendo virtuosa para San Juan", afirmó. Desde la cámara también pidieron que el debate legislativo avance sin demoras, ya que hace pocos días presentaron una nota en Diputados para que el expediente sea analizado y reglamentado cuanto antes.
Uno de los puntos que más entusiasmo genera es la posibilidad de que las empresas radicadas en la provincia tengan mayor participación en los contratos mineros. Amin sostuvo que la propuesta incluye porcentajes de contratación que podrían favorecer de manera fuerte a los proveedores locales y empujar la creación de empleo en San Juan. En paralelo, recordó el respaldo que la cámara le dio al RIGI, al verlo como una herramienta útil para atraer inversiones, aunque con una preocupación clara: que las compañías terminen trayendo insumos y servicios desde otras provincias o incluso desde el exterior.
"Entendemos que puede ser más que beneficioso que se les pida a las empresas que están instaladas en San Juan que le den participación a los proveedores locales", expresó. También destacó que el sector viene moviéndose con más asociativismo, una estrategia que permite a las firmas chicas unirse con otras medianas para ganar espalda y competir por contratos más grandes. "Los más chicos se están asociando con los medianos y sabemos que hay mucho camino por delante, pero la apertura está", aseguró. Además, señaló que ya hay empresas de otras provincias interesadas en instalarse en Calingasta, algo que para él obliga a que quienes lleguen se radiquen allí y aporten al desarrollo del departamento.
Más allá del empuje minero, Amin remarcó que el crecimiento de la actividad tiene que ir acompañado por capacitación, ordenamiento territorial e infraestructura. Dijo que sin formación no habrá mano de obra preparada y advirtió que, sin planificación, las actividades productivas pueden terminar chocando entre sí. "Sin capacitación no vamos a tener mano de obra. Sin ordenamiento territorial se van a pelear las actividades", advirtió. Por último, insistió en que el manejo del agua y el diálogo entre minería, agricultura y turismo son claves para que el desarrollo de San Juan sea parejo y de verdad sostenible.