Un control de rutina en Caucete arrancó como entrevista policial y terminó con un hallazgo que no estaba en el libreto. Un hombre de 31 años salió corriendo cuando vio a los uniformados y, al querer zafar, dejó al descubierto un vivero de marihuana dentro de una casa.
El operativo lo hizo la Unidad Coordinadora de Departamentales, que estaba en la zona para entrevistar personas sospechosas. Según fuentes policiales, el tipo intentó evitar el contacto, corrió y la persecución siguió hasta una vivienda.
Ahí quedó acorralado y esposado. Pero lo más picante vino después: adentro encontraron una carpa acondicionada para el crecimiento de plantas, con lámparas especiales para potenciar el cultivo.
En total, la Policía secuestró 21 plantas de marihuana de distintos tamaños. También hallaron otras lámparas afuera de la carpa, en un montaje que, por lo visto, venía con más tecnología que una huerta de barrio.
Ahora la investigación quedó en manos de la Justicia Federal para definir la responsabilidad penal del detenido. En paralelo, durante el mismo operativo demoraron a otras 25 personas oriundas de Caucete; varias, además, tenían prontuarios frondosos. ¿Salió a correr y terminó regalando el escondite? Y, sí, quedó picando fuerte.

