La investigación por la tragedia aérea de Ischigualasto empieza a sacar la cabeza del barro. En unos 20 a 25 días podrían conocerse las primeras conclusiones de la caja negra del helicóptero.
Ese aparato guarda las grabaciones de cabina y los registros técnicos de la aeronave. Con eso buscan armar el rompecabezas de lo que pasó antes del impacto, sin apurarse ni vender humo.
Los datos fueron extraídos en Washington y ya están en Argentina. Ahora la Junta de Seguridad del Transporte revisa todo y después ese material irá a la causa judicial.
En paralelo, Gendarmería Nacional hará una pericia para reconstruir el vuelo completo, desde el despegue en Pocito hasta el lugar del accidente, en el Parque Provincial Ischigualasto. El equipo tiene previsto ir al sitio el 13 de noviembre.
También se suman testimonios, informes del Servicio Meteorológico Nacional, fotos satelitales y datos climáticos de ese momento. Los celulares de las víctimas no aportaron información útil, pero el GPS del helicóptero sí dejó registro de velocidad y altimetría cada dos minutos. ¿Quién termina hablando más: la caja negra o el propio trayecto?

