Entró por el fondo, atacó a su expareja delante del nene y recibió pena condicional
Pese a tener una restricción judicial, un hombre irrumpió de madrugada en la casa de su expareja en Pocito, la golpeó y la hirió con un elemento punzante. Fue capturado poco después y terminó condenado en un juicio abreviado.
Una orden de la Justicia no le alcanzó para frenar el avance. En plena madrugada del 22 de julio, un hombre trepó la pared trasera de una vivienda en Pocito e ingresó sin permiso a la casa de su expareja. Adentro, la escena fue brutal: la atacó delante del hijo menor de la mujer, la golpeó y la dejó herida antes de escapar.
La causa fue investigada por el fiscal Fernando Bonomo y terminó este jueves con una condena de un año de prisión de cumplimiento condicional, tras un juicio abreviado. Franco Santiago Navarro fue hallado responsable de lesiones leves agravadas por el vínculo, violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial, todo en concurso real. La medida que había violado le prohibía cualquier acto de hostigamiento o acercamiento hacia su expareja y sus hijos.
Según la reconstrucción del hecho, la mujer estaba en la cocina con su hijo cuando fue sorprendida desde atrás. Sin decir una palabra, recibió un golpe de puño en la cabeza y en el rostro, tan fuerte que perdió el conocimiento por unos instantes. Cuando logró reaccionar, advirtió además una herida provocada con un elemento punzante en el pecho, por encima de la mama izquierda. Mientras el nene lloraba, el agresor ya se había ido por la misma pared por la que había entrado.
Desesperada y en shock, la víctima corrió hasta la casa de su madre, ubicada en el mismo terreno, y pidió ayuda a sus familiares. Minutos después, un llamado al 911 activó a la Policía y al servicio de emergencias. Cuando llegaron, la encontraron presionando la lesión con una toalla mientras esperaba asistencia médica. Con los datos aportados por la familia, montaron un operativo y lo ubicaron apenas 40 minutos después en la zona de Independencia y Jocolí.
Al momento de la detención, los efectivos advirtieron que Navarro tenía dos heridas que, en principio, habrían sido autoinfligidas. Más tarde, la mujer denunció lo ocurrido en la UFI CAVIG y el examen médico legal confirmó las lesiones. El caso volvió a exponer, con toda su crudeza, cómo una restricción judicial puede ser desobedecida y terminar en una madrugada de terror para una familia entera.