El Gobierno va por una poda histórica de leyes y regímenes en todo el país
Un anteproyecto oficial apunta a borrar de un plumazo normas viejas y artículos clave de más de 25 leyes. El recorte alcanza al gas en garrafa, el libro, el campo, la navegación, las finanzas y otros sectores sensibles.
El Gobierno prepara un proyecto de desregulación que promete hacer ruido fuerte en el Congreso y en varios sectores de la economía. La iniciativa, armada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, no se queda en retoques menores: propone barrer con leyes completas y también con artículos sueltos de otras normas. La idea oficial es achicar la intervención del Estado, abrir el juego a la competencia y simplificar la actividad privada.
El texto, de 349 artículos, lleva la firma política de Federico Sturzenegger y mete mano en áreas bien sensibles. Entre los rubros alcanzados aparecen la energía, la cultura, el agro, la navegación, las finanzas, el comercio y varias profesiones reguladas. En criollo: el plan va derecho a desarmar una buena parte del andamiaje legal que rige desde hace años.
Entre las normas que quedarían afuera de manera total aparece la Ley 26.020, que regula la industria y comercialización del gas licuado de petróleo, es decir, las garrafas. También se cae la Ley 23.316 de doblaje, la Ley 25.542 de defensa de la actividad librera y la Ley 13.246 sobre arrendamientos y aparcerías rurales. A eso se suma la derogación de la Ley 25.849, que creó la COVIAR, y de la histórica norma del cabotaje nacional, el Decreto-Ley 19.492/44, ratificado por la Ley 12.980.
La lista sigue con el Decreto 142.277/43, de ahorro previo y capitalización, y con varias leyes ligadas a instrumentos financieros como la Ley 9.644, la Ley 19.060 y la Ley 23.271. En paralelo, el proyecto también va por derogaciones parciales en normas como la Ley 20.266 de martilleros y corredores, la Ley 17.565 de farmacias, la Ley 20.094 de navegación y las leyes 27.418 y 27.419 de marina mercante. El alcance es enorme y deja en claro que el Gobierno busca meter un volantazo profundo en la regulación económica.
En total, el anteproyecto elimina por completo 12 normas nacionales y recorta de forma total o parcial decenas de artículos de más de 25 leyes adicionales. El sacudón alcanza al agro, la vitivinicultura, el mercado de capitales, la cultura, las profesiones reguladas y hasta el sistema tributario. Ahora la pelota queda en manos del Congreso, donde se espera una discusión pesada y con final abierto.