Un sismo brutal sacudió el sur de Japón y encendió la alerta por tsunami
El temblor dejó heridos, incendios y destrozos en la prefectura de Kumamoto. Las autoridades siguen de cerca el riesgo de réplicas y la evolución del mar.
Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes el sur de Japón y generó una alerta de tsunami para varios tramos de la costa. El movimiento telúrico provocó daños materiales, incendios y dejó personas heridas, según confirmaron las autoridades. La preocupación creció en cuestión de minutos, porque el sacudón fue fuerte y se sintió con una violencia que encendió todas las alarmas.
El sismo se registró a las 16.27 hora local y tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, de acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). Tras el temblor, el organismo lanzó una advertencia por posible tsunami y señaló que podrían llegar olas de hasta un metro en las zonas costeras afectadas. Mientras tanto, los equipos de emergencia se movieron rápido para revisar daños y asistir a los vecinos.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirmó que ya hay personas lesionadas y varios daños en la región. "Todavía estamos evaluando el alcance de las lesiones y los daños materiales, pero he sido informada de que ya hay varias personas heridas", expresó la mandataria. También detalló que el terremoto dejó incendios, cortes de energía, rutas y puentes dañados, e incluso derrumbes de edificios en distintos puntos de la prefectura.
Las imágenes difundidas por la cadena pública NHK mostraron focos de incendio y un fuerte deterioro en la infraestructura vial, mientras los brigadistas trabajaban contra reloj. Por ahora, las centrales nucleares ubicadas en la zona no reportaron inconvenientes tras el sacudón. Japón, que está sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, vive bajo una vigilancia permanente por su altísima actividad sísmica y cuenta con normas de construcción muy estrictas para resistir este tipo de golpes.
Con las tareas de evaluación todavía en marcha, las autoridades mantienen el monitoreo por posibles réplicas y siguen de cerca la evolución del riesgo de tsunami. En un país acostumbrado a convivir con la tierra que tiembla, esta vez el impacto volvió a dejar en claro que cada segundo cuenta cuando la naturaleza pega tan fuerte.