Qué hicieron los jóvenes señalados por las amenazas en escuelas mendocinas
La Justicia avanzó sobre los responsables de las pintadas con amenazas que sacudieron a más de 200 escuelas en Mendoza. Ahora intervienen equipos especializados con foco en reparación y acompañamiento.
Hace tres meses, Mendoza quedó en el centro de una preocupación enorme por las amenazas de tiroteo que aparecieron en escuelas de distintos puntos del país. En la provincia, el problema pegó fuerte: en apenas una semana se detectaron pintadas intimidantes en al menos 230 establecimientos educativos, en medio de un reto viral que se disparó por redes sociales. El contexto no ayudaba nada, con el recuerdo todavía fresco del tiroteo en San Cristóbal, donde murió un nene, y el caso de la nena de La Paz que llevó un arma a la escuela.
Ante ese panorama, la DGE armó un protocolo a las apuradas y puso en marcha la búsqueda de los responsables. Con el correr de los días, los identificados pasaron de 3 a 19, y finalmente hubo 6 imputados. Hoy la intervención quedó en manos de la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil, que trabaja con equipos interdisciplinarios para abordar los conflictos y evitar que la situación se repita. Desde el Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE Mendoza explicaron a MDZ que se trabajó con cinco escuelas y que otras dos están por sumarse.
En esos casos, los chicos involucrados fueron abordados junto a sus familias, docentes y directivos, dentro de un esquema de justicia restaurativa. La idea fue poner sobre la mesa el daño real que generan estas amenazas, asumir responsabilidades y reconstruir la convivencia dentro de las comunidades educativas. Además, los adolescentes elaboraron cartas de reflexión e impulsaron acciones de concientización sobre el uso responsable de las redes sociales para compartir con sus compañeros.
El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, defendió ese enfoque y marcó una diferencia clara: "Cuando un conflicto involucra a adolescentes, la respuesta del Estado no puede agotarse en la sanción. También debe generar oportunidades para reflexionar sobre lo ocurrido, reparar el daño y reconstruir la convivencia. Ese es el sentido de la justicia restaurativa: transformar un conflicto en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento". En paralelo, la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil lanzó el taller "Lo digital también es real", pensado para estudiantes y centrado en ciudadanía digital, huella en internet, ciberdelitos y consecuencias de lo que se hace en el mundo virtual. También está en marcha "Acompañar hoy", una propuesta para docentes y familias que busca detectar señales de alerta a tiempo.