Al Gobierno se le complica la jugada para borrar las PASO y ya evalúan un plan B
La Casa Rosada sigue negociando con gobernadores y senadores, pero los números no cierran. Si no logra los votos, aparece sobre la mesa la opción de suspenderlas solo para 2027.
La Libertad Avanza todavía no consigue los respaldos necesarios para avanzar con la reforma electoral que empuja el Gobierno y, en los pasillos del Congreso, ya crece la duda sobre si el Senado podrá tratarla en septiembre, como quiere la Casa Rosada. El punto más caliente sigue siendo la eliminación de las PASO, una idea que choca de frente con sectores de la UCR, el PRO y varios bloques provinciales. Sin esos votos, la cuenta no cierra y el escenario se complica bastante.
En el oficialismo repiten que las primarias implican un gasto y un desgaste político que no quieren volver a pagar. También recuerdan lo que pasó en 2019, cuando Mauricio Macri quedó muy golpeado tras la derrota frente a Alberto Fernández. Pero como la cosa no viene sencilla, en el Gobierno ya admiten una alternativa: si no logran eliminarlas de manera definitiva, podrían volver a la fórmula de 2025 y suspenderlas solo para las elecciones de 2027, según fuentes legislativas citadas por la Agencia Noticias Argentinas.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, sigue conversando con gobernadores dialoguistas para sumar apoyos, aunque por ahora no hay compromisos firmes. Los mandatarios piden fondos para sus provincias y ataron cualquier respaldo a una negociación más amplia con la Nación. En la Cámara alta, la tarea la encabeza Patricia Bullrich, que busca acercar posiciones con los bloques que no responden a ninguna gobernación en particular.
Hoy la llave sigue en manos de la UCR y el PRO. Los radicales tienen diez bancas, pero el bloque está partido y varios senadores no siguen la línea de sus gobernadores, así que el oficialismo tiene que ir caso por caso. La mayoría de ese espacio se inclina por sostener las PASO, aunque algunos aceptarían una suspensión temporal para 2027 y rechazan de plano que se las elimine para siempre. En el tablero aparecen nombres como Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), que muestran más apertura al debate, pero todavía sin un acuerdo cerrado con la Casa Rosada.
En el PRO la postura también viene con matices. En general prefieren conservar las PASO, aunque algunos dirigentes no descartan acompañar una suspensión si forma parte de una negociación política más amplia pensando en 2027. Esa discusión, además, está atada a las charlas entre el macrismo y La Libertad Avanza para definir alianzas en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. Entre los bloques provinciales tampoco hay una postura unificada: algunos gobernadores, como Raúl Jalil (Catamarca) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), ya se mostraron a favor de eliminarlas, mientras otros siguen midiendo el costo político de cada movimiento. Con ese panorama, el Gobierno encara una pulseada pesada para sacar adelante una de las reformas que Javier Milei considera clave antes de que arranque el calendario electoral de 2027.