Cinco cambios que ya están moviendo el tablero de cobros y pagos para 2026
Más velocidad, más automatización y menos fricción: así se reacomoda el negocio de los pagos digitales. La inteligencia artificial aparece como aliada para frenar fraudes, pero también como nueva herramienta para estafadores.
El mundo de los cobros y pagos está entrando en una etapa de cambios fuertes, de esas que no pasan desapercibidas. Según un estudio de Getnet, los medios de pago dejaron de ser el último paso de una compra para convertirse en una pieza central de toda la experiencia comercial. Las empresas que lo entendieron a tiempo ya no los ven como un trámite más, sino como una ventaja para vender mejor y crecer con menos vueltas.
Los números muestran que el movimiento es real. Los ingresos globales de pagos subieron 4% en 2024, con avances todavía más marcados en América Latina (11%) y Europa (8%). Si la tendencia sigue así, el mercado total de pagos podría llegar a los 3 billones de dólares en 2029. En ese marco, cinco tendencias ya dejaron de ser promesas y empezaron a marcar la cancha.
La primera es la expansión de los pagos instantáneos, que ya se volvieron una exigencia básica. En Brasil, PIX suma casi 170 millones de usuarios, mientras que en España, Bizum supera los 30 millones de activos. Para 2028, se estima que los pagos en tiempo real representarán el 22% de todos los volúmenes globales sin efectivo. En Argentina, Getnet ofrece Pago Inmediato, una herramienta que les permite a comerciantes y PyMEs cobrar al momento y mejorar su flujo de caja.
La segunda gran fuerza es la gestión de riesgo apoyada en IA. La Global Anti-Scams Alliance (GASA) calculó que los consumidores perdieron 442 mil millones de dólares en estafas durante 2024, y el mercado de detección de fraude con inteligencia artificial podría trepar a 39,1 mil millones de dólares para 2030. La tecnología se usa tanto para proteger como para atacar, así que la respuesta ya no pasa por sumar controles a ciegas, sino por sistemas que sepan cuándo frenar y cuándo dejar pasar una operación.
La tercera tendencia son los pagos embebidos, que integran la transacción dentro de la app, plataforma o marketplace donde el usuario ya está operando. Así se evita el redireccionamiento y no se corta el recorrido de compra. El mercado de finanzas embebidas apunta a los 7,2 billones de dólares para 2030, y en América Latina se proyectan 20 mil millones para 2027. A eso se suma el comercio agéntico, donde los agentes de software ya empiezan a comprar y pagar en segundo plano.
La quinta tendencia es la personalización por sector. Ya no alcanza con una solución genérica para todos: un marketplace, una empresa de viajes o un prestador de salud necesitan esquemas distintos, con reglas propias y contextos regulatorios bien definidos. La IA permite detectar rechazos evitables, ordenar mejor cada transacción y subir las tasas de aprobación. En palabras de Federico Balige, CEO de Getnet Argentina, Colombia y Uruguay, el cambio más fuerte no es técnico, sino estratégico: los pagos pasaron a ser una palanca de crecimiento y no solo una infraestructura de fondo.