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Dólares que pesan

La energía empujó el superávit y explicó más de la mitad del resultado de abril

Con ventas al exterior por US$ 1.554 millones y compras mucho más bajas, el sector energético se llevó el centro de la escena en abril. Nadin Argañaraz remarcó que la mejora vino, sobre todo, por más volumen exportado y menos dependencia de importaciones.

La energía empujó el superávit y explicó más de la mitad del resultado de abril

El sector energético volvió a dar la nota en el frente externo argentino y metió una contribución decisiva al saldo comercial de abril de 2026. Nadin Argañaraz lo expuso en su cuenta de X y marcó un dato fuerte: la balanza energética cerró con un superávit de US$ 1.096 millones, equivalente al 52% del saldo total del comercio exterior del mes. En criollo, la energía se llevó más de la mitad del alivio en dólares que mostró la Argentina.

El economista también señaló que este empuje no fue una foto aislada, sino parte de una tendencia que ya viene tomando envión. En el primer cuatrimestre de 2026, el sector sumó US$ 1.175 millones más que en igual período de 2025. Ese salto se explicó, sobre todo, por un aumento en las exportaciones y por una baja en las importaciones, una combinación que le dio aire al balance energético y, de paso, al frente cambiario.

En abril, el detalle fue contundente: la balanza energética de dólares mostró un saldo favorable de US$ 1.402 millones, con exportaciones por US$ 1.554 millones e importaciones por apenas US$ 152 millones. Mirado en la comparación interanual del cuatrimestre, la mejora se apoyó en dos patas bien claras: US$ 802 millones extra por mayores exportaciones y US$ 372 millones de ahorro por menores compras al exterior. Así, el complejo energético se fue afirmando como una fuente cada vez más importante de divisas para el país.

Argañaraz también desarmó el resultado entre el efecto precio y el efecto cantidades, y ahí apareció la clave del asunto. Según explicó, el impacto de los precios fue casi neutro, con una mejora de apenas US$ 20 millones en el saldo acumulado. La verdadera explicación estuvo en los volúmenes: el efecto cantidades aportó un saldo positivo adicional de US$ 1.155 millones. Dicho de otra manera, el salto no vino tanto por un mejor precio internacional, sino por más producción exportable y menos necesidad de importar energía.

Del lado de las importaciones, el economista precisó que el ahorro total de US$ 372 millones se explicó por US$ 84 millones menos en precios y US$ 288 millones menos en cantidades compradas. En cambio, en las exportaciones el efecto precio jugó en contra y restó unos US$ 65 millones frente al año pasado. Pero ese retroceso quedó tapado por un incremento de cantidades que sumó US$ 867 millones. El resultado final fue claro: más dólares entrando por energía, menos salida de divisas y un sector que gana cada vez más peso en la economía argentina.

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