La Ruta 40 Sur se complica: las empresas se bajaron y crece la alarma en San Juan
La construcción de una de las rutas más esperadas quedó envuelta en un escenario incierto. Sin fondos y con la actividad frenada, la salida de las firmas encendió aún más las dudas sobre qué pasará ahora.
La situación de la Ruta 40 Sur sumó otro golpe y el panorama se volvió todavía más delicado. Las empresas que formaban la unión transitoria a cargo de la obra resolvieron rescindir su participación, en medio de una parálisis que ya venía generando ruido fuerte en San Juan. El proyecto, pensado para mejorar la conexión vial con Mendoza, quedó atrapado en una crisis que no afloja. La falta de financiamiento fue desgastando todo hasta dejar la intervención prácticamente detenida.
Hoy, en el predio, el movimiento es casi nulo y la escena habla por sí sola. La maquinaria ya no trabaja y solo queda personal destinado a custodiar las instalaciones. Desde el sector de la construcción venían marcando que este desenlace podía llegar si no aparecían los fondos necesarios para sostener los trabajos. Las señales de alerta se acumularon durante semanas, mientras la obra perdía ritmo y las dudas crecían a cada paso.
El impacto más duro está en lo social. En los últimos meses, cerca de un centenar de trabajadores quedó sin tareas ligadas a la construcción, una situación que golpea de lleno a muchas familias. La obra tenía un nivel de avance bajo y todavía estaba lejos de entrar en sus etapas más importantes. Con la salida de las firmas y sin definiciones concretas sobre una posible reactivación, el futuro de la Ruta 40 Sur quedó abierto y lleno de interrogantes.