Una noche brutal en Capital sacude a San Juan y deja a dos jóvenes tras las rejas
La investigación por el ataque a una familia en Concepción sumó definiciones fuertes en Tribunales. Dos acusados quedaron con prisión preventiva, otro fue apartado y sigue la búsqueda de un menor señalado en la causa.
La investigación por uno de los episodios más estremecedores de los últimos días en San Juan avanza a paso firme y con novedades pesadas. Después de la audiencia de este jueves, la Fiscalía imputó a dos jóvenes por su presunta participación en un hecho gravísimo ocurrido en una vivienda de Capital, donde no solo se investiga un robo, sino también delitos de índole sexual. El caso sacudió a Concepción y dejó al descubierto una madrugada cargada de violencia y terror.
Todo pasó durante la madrugada del sábado, en una casa de calle Pedro Echagüe, entre Salta y España. Según la reconstrucción judicial, varias personas ingresaron de manera sorpresiva mientras la familia dormía. Adentro estaban una mujer adulta, una adolescente y un nene de 8 años. Los investigadores sostienen que los intrusos los despertaron y, desde ese momento, se desató una situación de extrema violencia que se extendió durante un largo rato.
De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, las víctimas habrían sufrido un sometimiento prolongado, además del robo de pertenencias personales y agresiones de enorme gravedad. Con el correr de las horas, la causa fue sumando elementos y el panorama se volvió todavía más delicado. Al principio, la pesquisa estaba centrada en hechos cometidos contra la menor, pero luego la Fiscalía amplió la acusación tras recibir una nueva denuncia.
Por eso, los dos principales acusados enfrentan cargos por robo agravado por el uso de arma, escalamiento y actuación en banda, además de otros delitos considerados de máxima gravedad por la ley penal. El juez aceptó el pedido del Ministerio Público y dispuso una investigación penal preparatoria por 12 meses. También ordenó seis meses de prisión preventiva para los dos mayores de edad imputados, identificados como Agustín Vila y Thiago Narváez.
La causa también tuvo cambios importantes en la nómina de detenidos. En un primer momento habían sido arrestadas cuatro personas tras distintos allanamientos, pero luego uno de los mayores quedó totalmente desvinculado. Las nuevas pruebas y el análisis de cámaras permitieron descartar su participación directa, por lo que ni siquiera llegó a ser imputado formalmente. En paralelo, un menor de edad, hermano de uno de los acusados, sigue ligado al expediente en el fuero especializado, con intervención de la jueza María Julia Camus.
Mientras tanto, la Justicia sigue tras los pasos de otro adolescente identificado por las iniciales T.A., que continúa prófugo. Según la investigación, habría tenido un rol externo durante el ataque y pesa sobre él un pedido activo de localización. La causa sigue abierta y no se descartan nuevas medidas en los próximos días para terminar de reconstruir qué pasó en esa madrugada que dejó a Capital en estado de conmoción.