El Ironman no viene solo a hacer sudar a los atletas: también le mete movimiento a la economía sanjuanina. Entre competidores y acompañantes, la rueda empieza a girar para productores, comercios y servicios.
Desde el Ministerio de Producción, junto con las áreas de Turismo y Deportes, convocaron a productores sanjuaninos para sumar un espacio comercial. Ahí también habrá feriantes ligados a la indumentaria y los suplementos deportivos.
La idea es simple: mostrar lo que se hace en casa y ofrecer opciones a quienes llegan para competir o acompañar. En otras palabras, que el visitante no solo mire carreras, sino que también se lleve algo del paseo.
El impacto se siente en la hotelería, la gastronomía y el transporte, entre otros rubros. Como la competencia exige varios días de estadía, el movimiento se estira y varios sectores aprovechan la parada, ¿o acaso una visita así iba a pasar sin dejar huella?

