El Ballet Sembrando Ilusiones cerró su año en el Teatro Sarmiento con una propuesta que no se ve todos los días. Esta vez, el escenario fue para ellos y también para integrantes de cuatro escuelas de educación especial.
La movida reunió a APADIM, Susana Castelli, Andares y Manos, en una jornada pensada para que jóvenes y adultos con discapacidad fueran parte central de la función. El proyecto cumple 18 años y viene trabajando la inclusión a través de la danza.
La profesora María Luisa Robles, responsable del ballet, contó que armaron una dinámica especial para la presentación. Primero, bailarines e invitados fueron espectadores; después, los hicieron subir al escenario para sumarse a la puesta y lucirse sin vueltas.
La actividad también dejó otro mensaje bastante claro: la accesibilidad no se improvisa. Desde el municipio señalaron que, en las obras de plazas y paseos, convocan a organizaciones y grupos con discapacidad motriz y visual para escuchar opiniones y ajustar criterios.
Además, el intendente informó que el plan de intervención urbana va entre un 86% y un 89% de avance, con trabajos en calle Santa Fe y un ritmo más rápido que el previsto. En el Sarmiento hubo cierre, reconocimiento y una idea simple: cuando se abre la puerta, la escena cambia, ¿o no?

