En la alta montaña de Calingasta, Gendarmería Nacional se encontró con un hallazgo que no estaba en el libreto del patrullaje. El Grupo Especializado en Alta Montaña del Escuadrón 26 "Barreal" detectó restos arqueológicos de valor patrimonial cerca de la Cordillera de Ansilta.
El operativo era uno de esos recorridos de rutina por los Altos Valles Cordilleranos, de esos que no dan tregua. Mientras caminaban por senderos complicados, los efectivos dieron con los vestigios a 2.791 metros sobre el nivel del mar.
Después de revisar la zona, confirmaron que se trataba de siete fragmentos de piezas de cerámica con grabados y simbología rupestre. Un hallazgo así no aparece todos los días, y encima trae información valiosa sobre asentamientos e intercambios culturales de antiguas poblaciones aborígenes.
La unidad avisó enseguida a la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan. Desde ahí mandaron las indicaciones técnicas y ordenaron medidas para resguardar las piezas, catalogarlas y llevarlas a estudio en laboratorios especializados.
Mientras tanto, el Escuadrón 26 "Barreal" seguirá con los patrullajes en los pasos y corredores viales de la alta cordillera de Calingasta. Entre cuidar el patrimonio y tener la zona bajo control, la montaña les dejó una sorpresa de las buenas, ¿no?

