El Servicio Penitenciario Provincial presentó cuatro nuevos programas de intervención criminológica. La movida apunta a meterle más trabajo técnico a un tema que no se resuelve con una receta sola.
La propuesta salió de la Oficina del Organismo Técnico Criminológico y suma estrategias interdisciplinarias. Los programas están pensados para mujeres y disidencias, masculinidades sin violencia, personas condenadas por delitos contra la vida y violencias sexuales.
La idea es trabajar sobre factores ligados a la conducta delictiva y reforzar recursos personales y vinculares. En criollo: acompañar procesos de cambio, con seguimiento y profesionales especializados, para que no quede todo en buenas intenciones.
Desde el organismo señalaron que estas intervenciones buscan promover cambios sostenidos, favorecer el desistimiento del delito y abrir camino a nuevos proyectos de vida. También marcan una actualización de las prácticas del sistema penitenciario, con la mira puesta en la prevención y la reinserción social.
La actividad estuvo encabezada por el secretario de Seguridad, Enrique Delgado; la subsecretaria de Seguridad, Sandra Chamorro; el director del SPP, autoridades del Servicio Penitenciario y efectivos. ¿Ahora sí se ponen las pilas con herramientas más finas?

