Los padres autoconvocados de los tres colegios preuniversitarios de la UNSJ ya pusieron el tema en la cancha de la Justicia Federal. Presentaron un amparo para que las clases no sigan quedando a merced de los paros docentes.
La movida fue impulsada formalmente por 18 padres, aunque atrás hay mucho más respaldo. En los últimos días juntaron 189 firmas para dejar claro que el reclamo no queda en un puñado de nombres.
Del otro lado del mostrador están más de 600 padres, que representan a unos 3.000 estudiantes de la Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central Universitario. El planteo nació por la cantidad de jornadas sin clases que, para las familias, ya empezó a hacer ruido fuerte.
Los padres aclaran que no buscan frenar el reclamo laboral de los docentes. Lo que piden es que se encuentren alternativas para que los chicos no sigan pagando el precio de cada medida de fuerza. Un equilibrio difícil, sí, pero el pedido ya quedó presentado.
Para mover esa ficha, las familias habían reunido antes $3.060.000 para cubrir los gastos legales. La estrategia empezó a tomar forma en agosto, y a comienzos de septiembre estimaban que los alumnos ya sumaban 36 días sin clases en el ciclo lectivo. Ahora la pelota la tiene la Justicia: ¿habrá forma de que el calendario no siga haciendo agua?

