La pelea judicial por la muerte de Fernando Reinoso sumó otro capítulo y viene con número grande sobre la mesa. El ingeniero Alfredo Daroni, único condenado en la causa penal, contestó la demanda que le hizo la UNSJ por $10.335.116,37 más intereses.
En su respuesta, pidió que el reclamo sea rechazado de punta a punta. Y, de paso, le marcó a la universidad que el planteo llegó tarde, como para decirle: “esto ya estaba cocinado” antes de que lo llamaran a él.
La defensa sostiene que la acción está prescripta. Según su escrito, la sentencia civil que obligó a la universidad a pagar quedó firme el 18 de septiembre de 2018, pero la demanda de repetición se presentó recién el 7 de mayo de 2026.
Para Daroni, entre una fecha y la otra pasaron casi ocho años, bastante más de lo que marca la ley. También remarcó que nunca fue citado en el juicio civil que inició la familia de Reinoso contra la casa de estudios, así que —según su postura— no le pueden cobrar ahora algo en lo que no participó.
El ingeniero además cuestionó que la condena penal alcance, por sí sola, para pasarle la factura completa. La muerte de Reinoso ocurrió en marzo de 2010, tras una descarga eléctrica en el Aula de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería en Agrimensura, dentro de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ.
Ahora el expediente quedó en manos de la Justicia Federal de San Juan, con el juez Leopoldo Rago Gallo al frente. La discusión sigue abierta: si el reclamo llegó a tiempo, si corresponde el cobro y si la universidad podrá recuperar esa plata o se va a quedar mirando el mostrador, ¿no?

