El plan de rearme del Gobierno sigue sumando piezas y ahora apunta abajo del agua. La compra de submarinos quedó bajo secreto militar, así que por ahora no se conocen todos los detalles de la operación.
La decisión quedó formalizada en el decreto 1205/2026, publicado el lunes 19 en el Boletín Oficial y firmado por Javier Milei y Carlos Presti. Con esa movida, el Ejecutivo se guarda el precio, el proveedor y hasta la fuerza que recibiría el material.
La idea oficial es recuperar la capacidad submarina de la Armada Argentina, perdida por completo tras la tragedia del ARA San Juan en noviembre de 2017. La operación contempla tres submarinos de ataque de propulsión convencional, con destino a la base naval de Mar del Plata, y un monto de hasta u$s2.300 millones.
En la cancha técnica, las opciones que se miran son dos y vienen de Europa. Por un lado, la francesa Naval Group ofrece la clase Scorpène; por el otro, la alemana ThyssenKrupp Marine Systems pone sobre la mesa sus Tipo 209NG. El almirante Marcelo Della Nogare dijo que ambas cumplen con los requisitos.
Mientras tanto, el Presupuesto 2027 también incluye otros u$s1.200 millones para dos fragatas multimisión destinadas a Puerto Belgrano. Entre los dos programas navales, la cuenta potencial trepa a u$s3.500 millones, y ahora la pelota quedó del lado político. ¿Cuál modelo termina ganando la pulseada?

