Un hombre de apellido Calvo terminó condenado a un mes de prisión de cumplimiento efectivo por apología del delito. Todo nació por unas publicaciones en Facebook que, por lo visto, no le salieron gratis.
Según informó la Fiscalía, el perfil del acusado tenía más de 4.000 seguidores. En las imágenes aparecía posando con armas y acompañaba todo con frases y canciones alusivas; en una de ellas, incluso, habría llegado a colocarse un arma en la boca.
La movida activó a la Justicia y abrió una investigación para ver hasta dónde llegaba el asunto. Con la evidencia digital sobre la mesa, se resguardó el perfil y la dirección URL para preservar las publicaciones que dieron origen a la causa.
Después vino el allanamiento en su vivienda, donde no encontraron armas de fuego. Sí secuestraron armas de juguete con características parecidas a las que se veían en las fotos, un detalle que no ayudó mucho a desactivar el expediente.
La sentencia la dictó este lunes el juez Figueroa. Desde Fiscalía explicaron que la modalidad de cumplimiento estuvo vinculada con antecedentes condenatorios del hombre, así que el caso terminó con condena firme y una lección bastante clara: en redes, a veces una pose te puede salir cara, ¿no?

