Una entradera de madrugada dejó un manso bardo en un barrio cerrado de Beccar, en San Isidro. La víctima fue Tomás Makintach, hermano de la ex jueza Julieta Makintach.
Según la investigación, tres delincuentes armados con un cuchillo se metieron en la casa y lo tuvieron controlado entre 30 y 45 minutos. No lo golpearon ni lo ataron, pero le vaciaron parte de la noche con un robo bien pesado.
Se llevaron 1.000 dólares, hicieron una transferencia de $800.000 desde su cuenta de Mercado Pago y también se alzaron con un celular Samsung S26 Plus negro, un reloj Garmin y una PlayStation 3. Para completar el combo, se llevaron las llaves de un Honda Civic que estaba sobre la calle Guido.
Pero la cosa no terminó ahí. Después de juntar el botín, los tipos usaron la Ford Kuga de la víctima y lo obligaron a manejar para sacarlo del barrio, como si fuera una salida cualquiera y no una entradera de película.
La secuencia quedó bajo la lupa porque, antes del asalto, la Policía había intentado entrar al complejo por una denuncia vecinal sobre personas que caminaban por los techos. La seguridad privada no los dejó pasar, y más tarde la camioneta salió sin problemas. ¿Demasiada casualidad o un rompecabezas que todavía no cierra?

