Otra vez el Centro Cívico quedó en el centro de la escena por una amenaza. Este martes, apareció un papel en uno de los baños del cuarto piso con un mensaje bien directo: “Hay una bomba. Voy a volar todo”.
La advertencia no llegó por teléfono ni por redes, sino en un papelito dejado en el sanitario. Con eso alcanzó para que se prendieran todas las alarmas y se moviera el protocolo de seguridad, sin vueltas.
La evacuación fue preventiva y sacó a la gente del edificio mientras se revisaba la situación. Adentro había asistentes al I Congreso de Cibercrimen, Ciberdefensa e Inteligencia Artificial, que se hacía en el auditorio Eloy Camus.
El episodio volvió a meter al edificio en alerta, porque el jueves pasado ya se había registrado otra amenaza de bomba. En esa ocasión, el aviso había entrado por un llamado al 911 desde un número con prefijo 011.
Ahora interviene la UFI Genérica, que busca saber quién dejó el escrito y en qué circunstancias apareció en el baño del cuarto piso. Mientras tanto, el Centro Cívico sigue mirando de reojo hasta el último rincón, porque con estos papelitos no se juega, ¿no?

