La pelota quedó en pausa y arrancó el operativo. En medio de un partido de futsal en Avellaneda, la Policía Federal Argentina fue directo por un jugador de 35 años que estaba prófugo desde marzo.
Lo buscaban por un asesinato ocurrido en Villa Soldati, en la Ciudad de Buenos Aires. Los investigadores siguieron sus movimientos, dieron con el torneo amateur y esperaron el momento justo para meterle el freno.
El hombre jugaba un campeonato senior cuando los agentes entraron al predio de manera encubierta. La captura se concretó en plena cancha, con camiseta y pantalón corto puestos, como para no perderse ni un minuto del partido… ni del expediente.
Durante el procedimiento hubo tensión, porque familiares y allegados habrían intentado evitar que se lo llevaran. Al final, quedó detenido y fue trasladado a una dependencia de la PFA, mientras la causa sigue su curso.
La investigación empezó tras un ataque a tiros en el Complejo Habitacional Villa Soldati, donde la víctima recibió cuatro disparos y murió días después en el Hospital Piñero. La Justicia también había ordenado un allanamiento en la casa del sospechoso, donde secuestraron un arma que habría sido usada en el hecho. ¿Se puede jugar una final y terminar perdiendo por goleada judicial?

