La educación superior argentina no viene esquivando el golpe. El nuevo ranking QS World University Rankings: América Latina y el Caribe mostró que el país tuvo la mayor caída de la región.
Según el informe, 17 universidades perdieron posiciones. La foto no sorprende tanto si se mira el contexto: menos presupuesto, investigación floja y un sistema que viene haciendo equilibrio hace rato.
La Universidad de Buenos Aires se mantuvo entre las diez mejores de la región, en el puesto 10. Pero otras casas de estudio importantes, como la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Nacional del Litoral, la del Sur y la de Mar del Plata, retrocedieron.
Ben Sowter, vicepresidente sénior del ranking QS, fue directo: Argentina registra el mayor descenso neto de la región por las restricciones presupuestarias y la debilidad en la producción de investigación. Y encima, el escenario local suma un paro de 72 horas de Conadu y Conadu Histórica para reclamar la Ley de Financiamiento y una recomposición salarial.
El país tiene 46 universidades en la medición, sobre un total de 517 de 27 países. Hubo algunas mejoras, como la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad de San Andrés y la Universidad Nacional de San Martín, que logró su mejor puesto hasta ahora. ¿La mala? La cuenta fina sigue cerrando para atrás, y no parece casualidad.

