El Gobierno nacional movió una pieza clave y metió la ludopatía y el consumo de sustancias psicoactivas entre sus prioridades sanitarias. Lo hizo con el Decreto N° 771/2026, que modificó la Ley de Ministerios N° 22.520.
La nueva redacción ordena sumar prevención, tratamiento, concientización, capacitación, investigación y asistencia integral. Traducido al llano: el Estado quiere poner más fichas en un problema que viene creciendo y que ya no se puede mirar de costado.
El cambio se apoyó en datos de 2025 relevados entre estudiantes de nivel secundario por el Observatorio Argentino de Drogas. Ese informe marcó que más de una cuarta parte de los alumnos reconoció haber apostado con dinero en el último año, sobre todo en plataformas digitales.
En paralelo, la norma también refuerza la fiscalización sanitaria sobre alimentos y otros bienes de consumo. El Ministerio de Salud tendrá la rectoría en salud alimentaria, con control sobre productos agroalimentarios, bebidas, aguas minerales, alimentos dietéticos y lo que se usa en la cadena de producción, transporte y venta.
Además, las carteras involucradas podrán controlar la elaboración y distribución de productos medicinales, drogas y material médico. También quedarán bajo la lupa sustancias prohibidas o de uso condicionado en artículos de higiene, cosmética humana y uso doméstico, así que la movida viene con lupa doble, ¿no?

