La Corte Suprema le bajó el pulgar al planteo de la defensa de Juan López Torales, el famoso “gendarme carancho”. Con ese paso, el expediente quedó más cerca del juicio oral por privación ilegal de la libertad agravada y falso testimonio.
El episodio que lo puso en la mira pasó en julio de 2014, durante una protesta de trabajadores de la autopartista Lear en la Panamericana, en Tigre. Según quedó registrado por periodistas, Torales se arrojó sobre el capó de un vehículo en movimiento para simular un atropello.
Después de esa escena, otros gendarmes golpearon el auto de Cristian Romero, que manejaba el vehículo, y lo sacaron por la fuerza para detenerlo. Más tarde, López Torales declaró que había sido embestido, pero la causa siguió tomando forma en tribunales.
En mayo de 2016, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, lo procesó y después la Cámara Federal de San Martín confirmó esa decisión. Ya en 2024, la causa fue elevada a juicio, pero la defensa pidió el sobreseimiento por prescripción y no le salió la jugada.
El TOF 5 de San Martín rechazó ese pedido, la Cámara Federal de Casación Penal también cerró la puerta y la queja terminó en la Corte Suprema, donde los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti desestimaron el recurso. Ahora sí, el expediente quedó picando para el juicio, ¿o todavía querían una vuelta más?

