La tragedia sacudió fuerte al oeste de Colombia y el dato más duro es que ya se contabilizan al menos 111 muertos y 87 heridos. El presidente Abelardo De La Espriella declaró desastre nacional y puso como prioridad el rescate de las personas que siguen atrapadas bajo los escombros.
Según informó el mandatario, el terremoto dejó además 1575 viviendas afectadas, 37 completamente destruidas, 61 edificios colapsados y 18 centros de salud averiados. En medio de esa situación, los equipos de emergencia siguen trabajando contra reloj para llegar a quienes todavía no pudieron ser rescatados.
La magnitud del golpe también se sintió en la infraestructura: la Aeronáutica Civil suspendió las operaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, todos con daños tras el sismo.
Desde la Embajada, José Roberto Acosta Ramos advirtió que la cantidad de víctimas fatales podría seguir subiendo en las próximas horas por lo grave de la tragedia. También remarcó que las normas de sismoresistencia son muy exigentes, pero que frente a la fuerza de la naturaleza no hay obra humana que aguante.
El temblor no quedó sólo en Colombia: también se sintió en Ecuador y Panamá. Y mientras el país intenta ponerse de pie, Estados Unidos, El Salvador, Chile, Bolivia, Italia y Cuba ofrecieron apoyo de emergencia y mensajes de solidaridad.
En Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio dijo que la administración de Trump seguía de cerca la situación y estaba lista para asistir al pueblo colombiano y al gobierno. Además, recomendó a los ciudadanos estadounidenses que viven en Colombia registrarse en STEP.State.gov y seguir las cuentas oficiales de la Embajada en Bogotá para recibir información actualizada.

