Una explosión de pirotecnia convirtió una fiesta patronal en un verdadero desastre en Santa María Canchesdá, en el municipio de Temascalcingo, estado de México. El saldo fue de al menos nueve muertos y 24 heridos.
El estallido se produjo el sábado a la noche en una habitación de la iglesia municipal donde guardaban los juegos pirotécnicos. La estructura colapsó y cayó sobre la gente que estaba participando de las celebraciones en honor a la Virgen de Nuestra Señora de la Luz.
Los primeros reportes de Protección Civil del Estado de México señalaron que ocho personas murieron en el lugar. Otra falleció más tarde en un hospital de Atlacomulco, adonde había sido trasladada para recibir atención médica.
Después del estallido, bomberos, policías, equipos de Protección Civil y personal de emergencias armaron un operativo grande para buscar a posibles atrapados y mover a los heridos. También usaron maquinaria pesada para sacar los restos de la estructura, mientras vecinos de la zona se sumaban al trabajo.
El Instituto Mexicano del Seguro Social activó sus protocolos para recibir a los afectados. Entre los heridos hay personas de distintas edades, y la Diócesis de Atlacomulco confirmó que dos sacerdotes resultaron lesionados, aunque están fuera de peligro. Una fiesta que empezó con fe terminó con un sacudón bravo, ¿quién se esperaba semejante golpe?

