La fiesta terminó en una tragedia imposible de digerir en Peoria, Arizona. Theo Sabo, de 5 años, murió después de quedar encerrado más de dos horas y media dentro de un auto estacionado frente a su casa.
Todo pasó el 13 de septiembre, mientras la familia celebraba un bautismo con unos 50 invitados. El nene fue buscado cuando alguien preguntó dónde estaba, y lo encontraron descompensado dentro del vehículo, bajo una temperatura que superó los 40 °C.
Después lo llevaron a una clínica, pero no pudieron salvarlo. El caso abrió una investigación judicial para revisar qué pasó con el chico y qué responsabilidades podrían existir en la familia.
En los interrogatorios apareció un cruce de versiones entre los adultos. El padre dijo que le había pedido a su hijo de 14 años que bajara a Theo del auto al llegar, pero el adolescente negó haber recibido esa indicación.
En las audiencias por separado en el Tribunal Superior del Condado de Maricopa, la madre pidió ver a sus otros cuatro hijos, de 18, 15, 14 y 9 años. La jueza fijó una fianza de 150.000 dólares para cada progenitor, prohibió el contacto entre ellos y limitó las visitas a supervisión estatal. La próxima audiencia quedó para el 21 de septiembre.

