Los precios de alimentos y bebidas vienen haciendo su propio juego, pero al changuito no le causa ninguna gracia. En las últimas cuatro semanas subieron 4,3%, según la consultora LCG.
El dato salió de un relevamiento semanal y prende una luz amarilla, porque este rubro pesa fuerte en el índice de precios. Encima, llega justo antes de que se conozca el dato oficial de inflación de septiembre, que se espera por debajo del 2%.
En la primera semana de octubre, los alimentos y bebidas treparon 0,5%, aunque fue la segunda baja consecutiva en esa medición. Igual, el acumulado de un mes quedó como la mayor suba mensual en lo que va del año.
Por rubros, lo que más empujó fue Bebidas e infusiones para consumir en el hogar, con 8,6% en cuatro semanas. Después aparecieron las verduras con 6,5%, los panificados, cereales y pastas con 5,1%, y también carnes, lácteos y huevos.
En la última semana, el mayor salto fue de 1,1% en bebidas e infusiones para la casa. Y mientras el Gobierno mira el número con cara de pocos amigos, el changuito sigue sumando sin pedir permiso, ¿no?

