La industria venía respirando agitada y, para 2026, el panorama quedó más pesado todavía. Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, se perdieron 66.262 puestos industriales en las provincias.
El golpe no fue parejo, pero pegó en casi todos lados. Apenas tres subjurisdicciones lograron crear empleo nuevo, y todas están ligadas a provincias petroleras: Santa Cruz, Neuquén y Río Negro.
Según el informe de la consultora Politikon Chaco, la caída equivale al 5,2% del empleo industrial. Y no es poca cosa: esa baja explica casi la mitad de la merma total del país, un número que deja a más de uno mirando la cuenta con cara larga.
En el mapa provincial, San Juan también quedó del lado de las caídas, con una baja del 1,2%. Peor todavía les fue a La Rioja, que encabezó el listado con una contracción del 15%, seguida por La Pampa, San Luis y Misiones.
El informe también marca que el peso de la industria sigue concentrado en unos pocos distritos: Gran Buenos Aires, Buenos Aires, CABA, Santa Fe, Córdoba y Mendoza explican más del 80% del empleo industrial del país. Con este cuadro, la pregunta cae sola: ¿quién se pone a fabricar laburo cuando la rueda afloja así?

