La inflación de septiembre se ubicó en 1,9% mensual, y otra vez la compra del súper quedó mirando desde abajo. El tomate redondo encabezó las subas, seguido por la cebolla y la batata.
Detrás del número general pesaron fuerte los precios estacionales y los aumentos en tarifas y servicios regulados. En criollo: la boleta, la escuela y la farmacia también metieron presión al bolsillo.
Los rubros que más subieron fueron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 3,1%, y educación, con 3%. Después aparecieron comunicación con 2,5% y salud con 2,4%, empujada en parte por las prepagas.
En alimentos y bebidas no alcohólicas, que pesan fuerte en la canasta familiar, el aumento fue de 2%. El tomate redondo se disparó 34,1%, la cebolla subió 24,6% y la batata 12,5%; el zapallo anco también se fue para arriba, con 12,4%.
El informe marcó que no todo subió, porque algunos alimentos bajaron respecto de agosto, aunque no detalló cuáles. Y como no hubo desagregado para San Juan, habrá que ver cómo aterriza este número en las góndolas locales: ¿otra vez a hacer malabares con la lista?

