El Presupuesto 2027 de la Nación entra al Congreso la semana que viene y en San Juan ya andan con la calculadora en la mano. La pregunta de siempre: cuánta plata baja para la provincia y cuánta queda arriba.
La fecha límite es el martes 15 de septiembre y ahí no hay vuelta. El propio Javier Milei va a ir en persona a la Cámara de Diputados a contar en qué se va a gastar la guita el año que viene.
En la provincia siguen el tema de cerca, pero sin ilusionarse de más. En el Gobierno sanjuanino no esperan, por ahora, ningún cambio grande en cómo Nación reparte los fondos.
Fuentes cercanas a la gestión provincial cuentan que el equilibrio fiscal sigue siendo el mandamiento número uno de la gestión libertaria. Traducido al barrio: no habría que esperar un aumento de esas partidas discrecionales que tanto le sirven a las provincias.
La mirada sanjuanina está puesta en la coparticipación, que es la plata segura. Lo demás va a depender de lo que decida la Casa Rosada durante el año y de cómo les vaya negociando a los gobernadores.
Igual la cautela no borra el buen momento entre Marcelo Orrego y Nación. Ese vínculo sumó un canal extra con la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, después de haber pasado por el Ministerio del Interior.
Santilli y Orrego se conocen de otras épocas, así que ahí hay onda. Pero en San Juan tienen los pies sobre la tierra: buena relación no es sinónimo automático de más fondos nacionales.
El Presupuesto 2027 también rompe una racha rara. En 2024 y 2025 el país funcionó con el Presupuesto 2023 prorrogado, porque el Congreso nunca aprobó uno nuevo.
Recién en 2026 se destrabó la cosa con la Ley 27.798, que le dio a Nación un presupuesto propio de una vez. Ahora el desafío es repetir la hazaña para el año que viene.
El debate por el 2027 va a mostrar si Milei junta los votos que necesita en el Congreso. Y de paso, abre otra vuelta de rosca en la pulseada con los gobernadores por los recursos.
Por ahora en el Gobierno de Orrego esperan el proyecto con paciencia de jugador de truco: buena mano con Nación, pero sin cantar retruco todavía. ¿Se vienen sorpresas o la coparticipación sigue siendo la única certeza sanjuanina?

