El margen se achicó al mínimo para San Martín. Después del empate 1-1 con Temperley, quedó noveno en la Zona B de la Primera Nacional, con 47 puntos, afuera de los ocho puestos del Reducido.
Ahora no le queda otra que salir a buscar los seis puntos que tiene por delante y mirar de reojo lo que hagan los demás. Así está la cosa: ganar y esperar, una fórmula que no suele gustar, pero que hoy manda.
La primera parada será en Mataderos. El lunes 26 de octubre, desde las 13, el Verdinegro visitará a Nueva Chicago en un partido que puede dejarlo vivo o casi sin aire.
El cambio de horario responde a cuestiones de seguridad y tiene una particularidad linda para el análisis: San Martín saldrá a la cancha con todos los resultados de la fecha ya conocidos. O sea, jugará con la calculadora en la mano, un clásico de estas definiciones.
La tabla aprieta fuerte. Deportivo Maipú tiene 48 puntos y ocupa el octavo lugar, mientras que Colegiales suma 50 y Ferrocarril Midland 51. La diferencia es corta, pero el Verdinegro ya no depende solo de sí mismo.
Si gana en Buenos Aires, llegará a 50 unidades y mantendrá la ilusión prendida para la última fecha, cuando reciba a Gimnasia de Jujuy. Si tropieza, la historia se le puede poner cuesta arriba en un abrir y cerrar de ojos.
En resumen: primero Mataderos, después la última carta en casa. ¿Le alcanzará al equipo sanjuanino para meter la patita entre los ocho y seguir soñando?

