El Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina de Fútbol resolvió el cruce entre Árbol Verde y San Damián con final cantado para uno y cachetazo reglamentario para el otro. El partido, por la Primera B, había quedado suspendido el viernes 16 de octubre.
Después de revisar el informe arbitral y los descargos de los dos clubes, el organismo dio por terminado el encuentro y confirmó el 1-0 para Árbol Verde. O sea: la pelota ya no vuelve a rodar en ese expediente.
Además, el fallo le metió tres partidos de suspensión a los jugadores y miembros del cuerpo técnico de San Damián que firmaron la planilla oficial. Como si fuera poco, también cayó una multa equivalente a 150 valores de entrada para la institución.
La resolución, fechada el 20 de octubre, sostuvo que no aparecieron pruebas suficientes para acreditar las denuncias del equipo visitante sobre las situaciones de inseguridad que, según planteó, le impidieron seguir jugando. En criollo: el Tribunal no compró esa versión.
Así, Árbol Verde sumó el triunfo por escritorio y San Damián terminó pagando el precio completo. En la B, cuando el partido se corta, después habla el Tribunal… y a veces habla fuerte, ¿no?

