Murió Ricardo Rodríguez y el automovilista que lo dejó en la ruta enfrenta una acusación más dura
El motociclista de 57 años falleció este sábado en el Hospital Rawson tras varios días en terapia intensiva. El conductor señalado por el siniestro se presentó 36 horas después y ahora la investigación cambia de rumbo.
La historia que tenía en vilo a San Juan terminó de la peor manera. Ricardo Rodríguez, de 57 años, murió este sábado en el Hospital Dr. Guillermo Rawson después de pelearla durante días en terapia intensiva. Había sido atropellado en la Avenida Circunvalación por un automovilista que, según la investigación, escapó sin asistirlo. La noticia golpeó fuerte y volvió a encender la bronca por un hecho que conmovió a toda la provincia.
La confirmación llegó de la mano de su hija, en medio de un dolor inmenso, y la familia agradeció las muestras de apoyo y las cadenas de oración que se multiplicaron desde el primer momento. El cuadro de Rodríguez era gravísimo: presentaba traumatismo encéfalo craneano severo, nueve costillas fracturadas, fractura de muñeca, fisura de cadera y una contusión pulmonar de extrema complejidad. Para seguir de cerca la evolución del edema cerebral, los neurocirujanos debieron colocarle un dispositivo de presión intracraneal.
Pero la situación se complicó todavía más por el tiempo que estuvo tirado sobre el asfalto. De acuerdo con lo que trascendió entre sus allegados, el motociclista quedó a la intemperie bajo la tormenta y habría aspirado agua de lluvia, algo que terminó empeorando de forma crítica su estado respiratorio. Ese combo, sumado a la violencia del impacto, dejó un cuadro prácticamente irreversible. La escena, durísima, volvió a poner sobre la mesa la crudeza de un siniestro que nadie podía creer.
En paralelo, la causa tomó un giro fuerte. El automovilista señalado, un hombre de 48 años identificado con las siglas B.M., se presentó unas 36 horas después en la Comisaría 28ª junto a su abogado. Lo hizo luego de que las cámaras del CISEM y las pericias policiales le cerraran el cerco. Con la muerte de Rodríguez confirmada, la UFI Delitos Especiales deberá recalificar el expediente: ya no se trata solo de lesiones graves y abandono de persona, sino de una figura mucho más severa, con una imputación que se encamina hacia el homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y la fuga del lugar del hecho.