Un veterano sanjuanino se quebró con la Selección y celebró el gesto por Malvinas
Héctor Naveda, excombatiente sanjuanino, vivió con una carga especial el triunfo de Argentina ante Inglaterra. Contó que el segundo gol lo hizo emocionar hasta las lágrimas y valoró la bandera con la consigna sobre Malvinas que mostró el plantel.
El excombatiente sanjuanino Héctor Naveda volvió a hablar con el corazón en la mano después de la clasificación de la Selección Argentina a la final. Ya había dejado su mirada antes del cruce con Inglaterra, y ahora sumó la emoción del triunfo en una noche que, para él, no fue una más. Desde su lugar de actual DT y coordinador en Peñarol, marcó otra vez la diferencia entre el fútbol y la guerra, pero dejó en claro que lo vivido tuvo un peso enorme. El gesto del plantel con la bandera de las Islas Malvinas lo tocó de lleno.
En su análisis del partido, Naveda destacó que fue un duelo muy trabado, con una presión alta de los ingleses en varios pasajes. Contó que Argentina no encontraba espacios hasta que llegó el gol rival, y después el equipo se acomodó mejor con los cambios. También remarcó la jugada de Messi en el segundo tanto, que terminó de encaminar la historia. Para él, el cuerpo técnico supo leer el encuentro y actuar en el momento justo.
Pero donde más se le quebró la voz fue al hablar de la carga emocional del partido. "El segundo gol no lo grité porque me quebré", confesó a TELESOL DIARIO, y explicó que en ese instante sintió que los jugadores no solo querían ganar por el resultado, sino por todos los que estaban detrás: el padre, el abuelo, el amigo. También recordó que les había pedido a los futbolistas que se concentraran en jugar sin cargar con culpas si algo salía mal. Y, según dijo, hasta el canto de "el que no salta es un inglés" terminó cumpliéndose.
Sobre la bandera con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas", Naveda fue tajante: dijo que fue "lo máximo". Para él, ese mensaje resumió lo que sienten muchos argentinos y también los veteranos que vivieron en carne propia aquel conflicto. "No fue un partido más", insistió, y agregó que quienes estuvieron en Malvinas saben lo que significa pelear por la vida después de haber estado tan cerca de la muerte. Cerró su testimonio con una mezcla de alivio, orgullo y emoción: celebrar la victoria ante los ingleses, dijo, fue una de las cosas más importantes que le pasaron en mucho tiempo.