Alertan por nevadas muy intensas en alta montaña y crece la esperanza por el agua en San Juan
La climatóloga Agustina Albeiro advirtió que la segunda quincena de julio podría traer un cambio clave en la cordillera, con nieve abundante, viento Zonda y lluvias fuertes en Calingasta. El panorama, si se confirma, sería una buena noticia para las reservas hídricas de la provincia.
La climatóloga Agustina Albeiro puso sobre la mesa un escenario que tiene a toda San Juan mirando al cielo: en los próximos días podrían llegar nevadas muy fuertes en alta montaña, con acumulaciones que, en algunos sectores de la cordillera, treparían hasta los dos metros y medio. A eso se sumarían episodios de viento Zonda y lluvias intensas en Calingasta, en un combo que obliga a seguir de cerca cada actualización. La especialista también señaló que el panorama para el resto de la temporada nival viene con señales favorables.
Después de un arranque de invierno bastante flojo en materia de nieve, los modelos meteorológicos coinciden en que se viene una seguidilla de sistemas frontales que podría cambiar el panorama de punta a punta. La segunda quincena de julio aparece como el momento en que la cordillera sanjuanina empezaría a despertar con fuerza, algo que recuerda a temporadas históricas como las de 1982 y 2015. "Hay modelos que proyectan alrededor de un metro de acumulación de nieve hasta comienzos del próximo mes, mientras que otros elevan esa cifra a entre dos y dos metros y medio. La ocurrencia del fenómeno está prácticamente confirmada; ahora resta definir la intensidad que finalmente tendrá", señaló Albeiro.
El dato no es menor: la cordillera viene con un marcado déficit de acumulación nívea y cualquier aporte importante puede mejorar el escenario hídrico de la provincia. Si las proyecciones más optimistas se cumplen, la nieve que caiga en estos días sería una bocanada de aire fresco para las reservas de agua que San Juan necesita de cara a los meses que vienen. En una provincia donde el deshielo manda, cada copo cuenta y mucho.
La atención está puesta especialmente en Calingasta, donde el ingreso de humedad no solo dejará nevadas en alta montaña, sino también lluvias fuertes en los valles cordilleranos. Albeiro recomendó no relajarse y tomar precauciones, porque entre el viernes y el domingo se esperan precipitaciones intensas en esa zona. Incluso, para el domingo existe probabilidad de agua-nieve en algunos sectores, por el descenso de temperatura ligado al avance de un frente frío. El cuadro, por momentos, puede complicarse bastante.
Además, la especialista anticipó que durante la madrugada ya empezarían a sentirse ráfagas moderadas del oeste, aunque el episodio más fuerte llegaría el jueves. Según algunos modelos, ese día podrían registrarse vientos de hasta 110 kilómetros por hora en distintos puntos de la provincia, un contexto muy propicio para la aparición de viento Zonda en el llano. Pero el alivio no tardaría en llegar, porque el viernes ingresaría un frente del sur que traerá aire más frío, más humedad y precipitaciones aisladas, sobre todo en el sector sur, con chances de extenderse al resto del territorio provincial hacia el domingo.
De cara a los próximos meses, el pronóstico también deja una señal alentadora. Agostó, septiembre y octubre muestran condiciones por encima de lo normal en materia de precipitaciones, algo que suele verse en años influenciados por eventos Niño, cuando las nevadas se estiran más hacia la segunda parte del invierno. "Los modelos muestran una anomalía positiva para los próximos meses. Es un panorama muy alentador porque indica que la temporada nival todavía puede desarrollarse con fuerza", explicó la climatóloga. En paralelo, el director de Hidráulica, José Ginestar, remarcó que estos datos son claves para ordenar la gestión del agua, prever movimientos en la cordillera y planificar el manejo de los embalses. También pidió que las comunidades cordilleranas sigan atentas a las alertas, porque cuando el tiempo se pone bravo, las complicaciones pueden aparecer rápido.