Milei apuró al Gabinete y puso sobre la mesa la reforma del Central
Después del Tedeum del 9 de julio, el Presidente reunió a su equipo para revisar los primeros trazos del proyecto que busca modificar la Carta Orgánica del BCRA. La iniciativa sería presentada en las próximas semanas.
Después del Tedeum del 9 de julio, Javier Milei movió rápido las piezas y convocó a todo su Gabinete en Casa Rosada para empezar a pulir la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. Según trascendió, el encuentro tuvo como eje revisar los primeros puntos del anteproyecto que está preparando el Ejecutivo. La idea es dejar encaminado el texto para anunciarlo en las próximas semanas, en una jugada que el Gobierno considera clave.
La reunión llegó apenas unos días después de que el Presidente recibiera en Olivos al equipo económico, tras el triunfo de la Selección Argentina ante Egipto. Allí ya se había empezado a trabajar sobre el articulado, uno de los objetivos fuertes de la administración libertaria. En esta ocasión, el encuentro tuvo además un condimento político importante: fue la primera vez de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete, tras la salida de Manuel Adorni, que renunció en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
Junto a Javier y Karina Milei, estuvieron presentes varios nombres pesados del Gobierno: Luis Caputo, Alejandra Monteoliva, Sandra Pettovello, Mario Lugones, Carlos Presti, Juan Bautista Mahiques y Federico Sturzenegger. También participaron Santiago Caputo, María Ibarzabal Murphy, Martín Menem, Fabián Fernández, Adrián Ravier, Patricia Bullrich y Bartolomé Abdala. El cónclave arrancó minutos después de las 12 y se extendió por poco más de una hora. Antes de retirarse, el mandatario saludó uno por uno a sus funcionarios y luego volvió a Olivos.
En la previa, toda la plana mayor del poder salió al balcón de Casa Rosada para saludar a la gente que se había juntado en Plaza de Mayo. Fue una postal cargada de gesto político, en una jornada que combinó acto religioso, despliegue oficial y una señal clara: el Gobierno quiere acelerar con la reforma del Central y mostrarla como una de sus cartas más fuertes para lo que viene.