El CONICET recortó fuerte las becas posdoctorales y crece la preocupación
La última convocatoria dejó apenas 505 becas posdoctorales, una caída marcada frente a 2023. En el ambiente científico advierten que varias líneas de trabajo quedan al borde de apagarse por la falta de fondos y recambio.
El CONICET publicó los resultados de la convocatoria de becas posdoctorales 2025 y el dato cayó como un baldazo de agua fría: se otorgaron apenas 505. La cifra incluye las modalidades en centros de investigación y transferencia, además de las cofinanciadas. Según se informó, las becas arrancarán el 1º de agosto de 2026, siempre que haya disponibilidad presupuestaria. En la comunidad científica el impacto fue inmediato, porque el recorte pega de lleno en un sistema que ya venía muy ajustado.
La distribución del cupo se hizo con un 70% destinado a proyectos considerados prioritarios por tema y región, mientras que el 30% restante se repartió por orden de mérito entre las distintas áreas científicas y tecnológicas. Apenas se conocieron las designaciones, aparecieron el malestar y la angustia entre investigadores e investigadoras. Un especialista lo resumió sin vueltas: "Fue una matanza, mal". También cuestionó que haya postulantes con dictamen y puntaje que igualmente recibieron una resolución de "denegada".
El golpe no es parejo, pero sí profundo. En varios institutos temen que grupos consolidados queden al borde de desaparecer porque sin becarios no hay continuidad posible. Una científica explicó que en su área no se asignó ninguna beca y advirtió que hay líneas de estudio que podrían cortarse de raíz. "Sin personas no hay posibilidad de nada", planteó, al remarcar que formar un equipo lleva años y que perder ese trabajo es una pérdida para todo el país. En paralelo, Nicolás Lavagnino, coordinador del grupo Economía, Política y Ciencia, señaló que las plazas se vienen achicando de manera acelerada y que cada vez hay más doctores jóvenes sin destino claro.
La situación también alcanzó a quienes están por terminar sus becas y esperan una respuesta para seguir en el sistema. Ese grupo, que esta semana se manifestó en Godoy Cruz y Santa Fe y fue reprimido por la Policía de la Ciudad, reclama que se les prorrogue el estipendio hasta que salgan los resultados de la convocatoria CIC 2025. Jorge Aliaga, integrante del directorio del CONICET en representación de las universidades, explicó que los ingresos a la carrera científica vienen atrasados y con cupos muy bajos. Para Mario Lozano, exdecano de la Universidad Nacional de Quilmes, el problema ya no es solo de las becas: también pesan el ahogo presupuestario, el deterioro de las universidades y la caída del financiamiento en todo el sistema.