Milei acelera por las PASO y tienta a los gobernadores con un esquema de colectoras
El Gobierno abrió una ronda de negociaciones para juntar apoyos a la reforma electoral. La jugada busca sumar votos sin obligar a una fusión plena con otros espacios.
Después de la salida de Manuel Adorni, un episodio que dejó al Congreso en un clima bastante enrarecido durante más de dos meses, la Casa Rosada decidió cambiar de foco y poner toda la energía en una meta concreta: sacar de la cancha a las PASO. El propio Javier Milei lo marcó en la reunión del miércoles con legisladores en Casa Rosada, y Diego Santilli lo ratificó en el encuentro que compartió ese mismo día con Patricia Bullrich y bloques aliados en el Senado. En paralelo, Santilli viene moviéndose fuerte con gobernadores y pidió más tiempo para seguir juntando respaldos.
Según fuentes oficiales, la próxima etapa de la negociación incluirá una oferta puntual para los mandatarios provinciales: suspender las primarias a nivel nacional e incorporar colectoras. Ese mecanismo no es nuevo en la política argentina, porque permite que distintas fuerzas compitan en algunas categorías y se alineen en otras. En el oficialismo aclaran que no se trata de una copia exacta de la vieja Ley de Lemas, aunque el objetivo de fondo es parecido: que Milei sume votos para su reelección sin tener que cerrar alianzas formales con el PRO o la UCR.
La movida también les serviría a los espacios provinciales, que podrían sostener su identidad, sus bloques propios en Diputados y, en el caso de los gobernadores aliados, enganchar sus listas locales debajo de la boleta presidencial libertaria. Traducido en criollo: una boleta con arrastre, útil para quienes no tienen un candidato presidencial fuerte. El Gobierno lo presentará como una medida de ahorro y como una respuesta al cansancio social por la seguidilla de elecciones, pero puertas adentro el cálculo es bien político. Con este esquema, la oposición perdería una herramienta clave para ordenar sus internas, algo que pega de lleno en un peronismo atravesado por tensiones entre kicillofistas, cristinistas, massistas y sectores federales.
Además, desde el entorno de los gobernadores admiten que también se conversa la posibilidad de colocar candidatos de bajo perfil en provincias manejadas por aliados. La lógica es simple: permitirle al mandatario local renovar su mandato y conservar bancas propias a cambio de empujar la reelección de Milei. "Le permiten al gobernador reelegir y mantener diputados propios a cambio de la reelección de Milei, puede ser suficiente para que algunos acuerden", reconoció un referente de la UCR. De todos modos, en la oposición remarcan que todavía faltan definiciones finas, porque el Gobierno no mostró cómo quedaría armado el sistema de Boleta Única de Papel con todas las colectoras ni cuántas se habilitarían. "Nadie vio nada concreto, por ahora es un globo de ensayo", resumió un senador con voto decisivo.