León XIV expresó su apoyo a Venezuela tras el duro golpe de los sismos
El Papa se mostró cerca de las familias golpeadas por la tragedia y agradeció a los rescatistas. El balance oficial sigue siendo alarmante: 1.430 muertos, 3.238 heridos y miles de desaparecidos.
El papa León XIV habló este domingo sobre la situación que atraviesa Venezuela después de los terremotos que dejaron un panorama dramático, con víctimas fatales, heridos y daños materiales de enorme magnitud. Al cierre del rezo del Ángelus, el Pontífice se expresó en español y dejó un mensaje de cercanía para toda la población afectada. Fue una señal de respaldo en medio de una emergencia que sigue golpeando fuerte. El dolor, en esta etapa, todavía no da tregua.
"Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales", señaló León XIV. También pidió por el descanso eterno de quienes murieron y acompañó espiritualmente a sus familias en este momento tan duro. Además, valoró el trabajo de los equipos que siguen metidos de lleno en las tareas de búsqueda y asistencia. "Asimismo manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y asistencia", agregó.
La situación sigue siendo crítica mientras se acerca el límite de las primeras 72 horas, un lapso decisivo para encontrar sobrevivientes entre los escombros. Según el último parte oficial, los sismos dejaron 1.430 muertos y 3.238 heridos. La ONU informó además que hay más de 50.000 personas desaparecidas y que millones de habitantes resultaron afectados por el desastre. La zona más castigada es La Guaira, cerca de Caracas, donde se sintieron los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el miércoles a las 18:04, hora local.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que 3.142 familias quedaron damnificadas, en su mayoría en La Guaira, y confirmó que el Gobierno declaró la zona como área de desastre y dispuso su militarización. También indicó que hasta el sábado ya habían recibido asistencia 73.736 familias, gracias al despliegue de más de 30.000 efectivos entre bomberos, policías, militares, médicos, paramédicos y psicólogos. El operativo sigue en marcha, entre la urgencia y la angustia de una tragedia que no afloja.