Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/85985
Ciencia argentina en marcha

La UBA probó una fórmula con cúrcuma que podría ayudar a la memoria y abrir una pista contra el Alzheimer

Un equipo de la Universidad de Buenos Aires trabajó con nanotecnología para llevar mejor la curcumina al cerebro y detectó señales alentadoras en procesos ligados a los recuerdos. Igual, aclararon que es una investigación muy inicial y que falta un largo camino.

La UBA probó una fórmula con cúrcuma que podría ayudar a la memoria y abrir una pista contra el Alzheimer

Un grupo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) puso en marcha una estrategia con nanotecnología que podría sumar herramientas para estudiar trastornos cognitivos y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. El foco estuvo puesto en la curcumina, el compuesto natural que le da el color amarillo a la cúrcuma, una especia muy usada en la cocina y seguida de cerca por sus posibles efectos antioxidantes y neuroprotectores. La apuesta fue encapsularla en partículas diminutas para mejorar su absorción y facilitar su llegada al cerebro.

Con esa tecnología, el equipo analizó qué pasaba en distintos procesos vinculados a la memoria. Los primeros resultados mostraron mejoras en la consolidación de recuerdos, que es cuando una experiencia queda guardada en el cerebro, y también en la reconsolidación, que ocurre cuando un recuerdo ya existente se recupera y se actualiza. "Lo primero que hay que destacar es que este es un proyecto de investigación básica, donde la generación de conocimiento es fundamental. Es una etapa muy preliminar, pero pareciera, en primera instancia, que tenemos una facilitación de los procesos de consolidación y reconsolidación de la memoria. Y eso es clave", explicó Mariano Boccia, investigador y docente del Laboratorio de Neurofarmacología de los Procesos de Memoria de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

El punto más delicado de la curcumina es que el organismo la absorbe poco y le cuesta llegar a ciertos tejidos. Para sortear ese obstáculo, los científicos diseñaron nanotransportadores que protegen el compuesto y lo llevan hasta donde tiene que actuar. "Un nanotransportador es una pelotita que tiene un tamaño nanométrico, menos de 200 nanómetros. Son algo muy pequeño, que no se ve a simple vista, caben varias veces dentro de un glóbulo rojo", detalló Diego Chiappeta, director del Laboratorio de Nanomedicinas del Instituto de Tecnología Farmacéutica y Biofarmacia. En otras palabras, funcionan como vehículos chiquitos y precisos para mover principios activos con más eficacia dentro del cuerpo.

Los investigadores remarcaron que enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson están asociadas a alteraciones en proteínas cerebrales que afectan a las neuronas y pueden llevar a un deterioro progresivo. En ese marco, las propiedades antioxidantes y protectoras de la curcumina aparecen como una posible pista para futuras terapias. Pero no hay que apurarse: insistieron en que se trata de una etapa inicial y que todavía no existe una aplicación médica inmediata. Para llegar a un medicamento hacen falta pruebas de seguridad, ensayos clínicos y controles regulatorios que pueden llevar años. "Los especialistas subrayaron que la eficacia de un medicamento no depende únicamente del principio activo, sino también de la tecnología farmacéutica, porque es lo que en última instancia vehiculiza al activo para que llegue en cantidad suficiente al sitio donde debe actuar y lograr el efecto farmacológico deseado", concluyó Boccia.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias