Se cayó la sesión y Adorni volvió a quedar a resguardo en la Cámara alta
La falta de quórum frenó el debate en el Senado y dejó en pausa la interpelación al jefe de Gabinete. También quedó trabado el proyecto sobre propiedad privada y varios pliegos judiciales.
La sesión ordinaria del Senado terminó en un nuevo papelón político: La Libertad Avanza dejó caer el debate al comprobar que el peronismo no iba a dar quórum. Con esa jugada, el oficialismo volvió a blindar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, justo cuando la oposición empujaba su interpelación. La movida se definió en el mismo recinto y fue encabezada por Patricia Bullrich, que ordenó a los senadores libertarios quedarse parados sin sentarse. También acompañaron aliados de la UCR y algunos bloques provinciales.
Desde el lugar, Bullrich lanzó frases filosas ante los periodistas acreditados: "Los que venían con un proyecto de interpelación era el kirchnerismo. Tendrían que haber garantizado el número pero no se sentaron". Luego agregó: "¿Por qué vamos a darlo nosotros y someternos a que los corruptos más grandes de la historia se pasen horas?". Y remató: "Querían socavar al Gobierno, ponerlo en una situación de falta y se pusieron en falta ellos. Porque les es difícil hablar contra la corrupción". Mientras tanto, el oficialismo aceptó abrir la comisión de Asuntos Constitucionales, que se reunirá el miércoles a las 15 para tratar los pedidos de interpelación y moción de censura.
La jugada, sin embargo, no le resolvió todo al Gobierno. Aunque logró ganar tiempo con Adorni, La Libertad Avanza sigue sin poder ordenar su agenda en la Cámara alta. Tenía los votos para avanzar con el proyecto de Propiedad Privada, pero ese tema también quedó en el freezer, como ya había pasado semanas atrás. Bullrich tenía asegurado el respaldo de radicales y misioneros para frenar la interpelación, pero prefirió no abrir el recinto y evitar horas de discusión con el peronismo, el PRO y Convicción Federal. Los únicos que bajaron al recinto fueron los macristas Martín Goerling Lara y María Cristina Huala, además de la peronista Carolina Moisés.
El PRO salió a cuestionar con dureza la maniobra y apuntó: "Ni Libertad Avanza ni el kirchnerismo dieron quórum para tratar nuestro proyecto de interpelación a Manuel Adorni. Vamos a seguir insistiendo para que los argentinos tengan las explicaciones que merecen". Desde la UCR también hubo críticas por la caída de la sesión, incluso cuando varios senadores radicales seguían de pie en el recinto al momento en que Bartolomé Abdala levantó la reunión. El bloque sostuvo: "Cumplimos con nuestra responsabilidad en el recinto, pero lamentablemente la sesión se cayó por falta de quórum. La agenda legislativa del Senado no puede seguir paralizada por disputas ajenas a la urgencia del país".
Del lado peronista, la decisión fue rechazar el quórum como respuesta al cambio de acta que Bullrich logró imponer el martes pasado. Según esa postura, para habilitar el tratamiento sobre tablas de la interpelación hacía falta mayoría absoluta y no dos tercios. Además, el interbloque que conduce José Mayans se planta contra el proyecto de Propiedad Privada, al que acusa de permitir la compra de tierras por extranjeros sin límites. Mayans afirmó que su bancada "no dio quórum en la sesión aporque no puede caer en la trampa de admitir los dos tercios para tratar la moción de censura de Adorni, ni para habilitar la entrega de la soberanía nacional con la mal llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, así como aprobar pliegos de jueces que cumplen con los mandatos de la Casa Rosada". También dijo: "Una vergüenza defender una interpretación tan retorcida de la Constitución para salvar a Adorni".
Con la sesión suspendida, también se demora la aprobación de siete pliegos, entre ellos el del camarista Víctor Pesino. El juez había rechazado la cautelar contra el Gobierno por la reforma laboral y votado a favor de intervenir la UOM. En el Senado, otra vez, la rosca frenó todo y dejó varios temas pesados esperando en la puerta.