Cinco firmas se anotaron en la licitación de nueve áreas en Iglesia y Calingasta
El IPEEM abrió el primer sobre de una convocatoria que incluye 23 derechos mineros repartidos en dos departamentos clave de San Juan. La movida apunta a empujar la exploración en zonas con potencial de cobre y oro.
El Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM), que depende del Ministerio de Minería, abrió el primer sobre de ofertas para nueve áreas mineras ubicadas entre Iglesia y Calingasta. En total, fueron cinco empresas las que compraron los pliegos y quedaron en carrera en este llamado público. El acto se hizo en las nuevas oficinas de la Secretaría de Gestión Ambiental y Control Minero, en un paso que suma movimiento a la agenda minera sanjuanina.
La venta de pliegos estuvo habilitada desde el 20 de marzo hasta el 22 de junio al mediodía. La convocatoria alcanza a 23 derechos mineros distribuidos en 9 áreas, bajo la modalidad de contrato de riesgo. Ese esquema permite que las compañías pongan la plata de entrada para explorar y, si los resultados acompañan, avanzar después con el desarrollo de los proyectos. Dicho en criollo: primero hay que buscar, invertir y bancarse el terreno, antes de pensar en sacar provecho.
En Iglesia, las zonas incluidas son Bordo Atravesado, Josefina, Patri, Arroyo de los Amarillos y Marianela. En Calingasta, en tanto, aparecen León, Rincones de Araya, Margaritas y Calderón–Calderoncito. Algunas de estas áreas ya tuvieron exploraciones de empresas internacionales en otros años, un dato que les suma peso a la hora de mirar el mapa cordillerano.
Las zonas convocadas muestran potencial geológico para minerales metalíferos, sobre todo vinculados a sistemas de cobre y oro. Ese perfil encaja con la apuesta que San Juan viene empujando en la cordillera, con la mira puesta en consolidar una matriz productiva de largo aliento. El llamado se enmarca en la política provincial impulsada por el gobernador Marcelo Orrego y ejecutada junto al ministro Juan Pablo Perea y la directora del IPEEM, Natalia Marchese, con un objetivo claro: sostener la exploración, que es el primer eslabón para que después aparezcan nuevos proyectos y siga viva la actividad en departamentos de fuerte tradición minera como Iglesia y Calingasta.