Ischigualasto, el rincón sanjuanino que mezcla turismo, ciencia y paisajes de otro planeta
Con visitantes todo el año y un peso enorme para la paleontología, el Parque Provincial sigue siendo una joya de San Juan que no deja de sorprender.
Ischigualasto recibe más de un centenar de visitantes por día en temporada vacacional y mantiene un movimiento constante durante todo el año. Ubicado en el nordeste sanjuanino, a 330 kilómetros de la capital provincial y a 75 kilómetros de San Agustín del Valle Fértil, el parque se ganó un lugar de privilegio entre los destinos más elegidos por quienes llegan a la provincia. No es solo un paseo más: es una postal que combina turismo, historia natural y un peso científico de nivel mundial.
Conocido popularmente como el "Valle de la Luna", este rincón de casi 62 mil hectáreas sorprende por sus geoformas y por la magnitud de lo que guarda bajo sus piedras. Junto al Parque Nacional Talampaya, en La Rioja, integra el listado de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su valor va mucho más allá del paisaje, porque conserva una secuencia casi completa del Período Triásico de la Era Mesozoica, es decir, una ventana abierta a más de 180 millones de años de historia.
Recorrer sus caminos es meterse de lleno en un escenario que parece sacado de otro mundo. El tradicional circuito vehicular de 42 kilómetros, siempre acompañado por guías especializados, permite conocer formaciones emblemáticas como El Hongo, Cancha de Bochas, El Gusano y Valle Pintado. Cada parada deja una imagen distinta, moldeada por el viento, el agua y el paso del tiempo, en un paisaje que no afloja en impacto.
Pero Ischigualasto no vive solo de sus piedras y colores. En sectores como Cerro Morado también se puede ver fauna autóctona como cóndores, guanacos, zorros y vizcachas, además de una vegetación bien propia del monte sanjuanino, con jarillas, retamas y distintas cactáceas. Ese combo lo vuelve un verdadero laboratorio natural, donde la vida del presente convive con huellas del pasado más remoto.
La relevancia científica del parque es enorme. San Juan es considerada una de las mejores zonas del mundo para la investigación paleontológica por sus afloramientos rocosos, la poca cobertura vegetal y la riqueza de sus registros geológicos. Entre los hallazgos más destacados de Ischigualasto aparecen especies como Eoraptor lunensis, Eodromaeus murphi y Pisanosaurus mertii, fundamentales para entender los primeros pasos de grandes linajes de dinosaurios. En 2024, además, el sitio fue incorporado al listado de los Segundos 100 Sitios de Patrimonio Geológico de la IUGS, distinción anunciada en el 37º Congreso Geológico Internacional realizado en Busan, República de Corea.
Y si la visita de día ya deja sin palabras, de noche la experiencia sube un escalón. Las excursiones con luna llena transforman por completo el paisaje y hacen que geoformas como Valle Pintado, El Hongo, La Esfinge o Las Bandejas brillen con una mística especial. Así, Ischigualasto sigue reafirmándose año tras año como un emblema turístico de San Juan, capaz de atraer viajeros de todo el país y del exterior con una propuesta que mezcla naturaleza, aventura y conocimiento en un mismo lugar.