Un incendio destruyó su hogar y sus fuentes de ingreso: necesitan ayuda para salir adelante
El fuego se llevó una habitación recién terminada y también ropa, colchones, muebles y herramientas de trabajo. Seis chicos quedaron solo con la ropa que tenían puesta.
Una familia de 9 de Julio vive horas durísimas después de un incendio que devoró buena parte de su casa y dejó a todos prácticamente en la calle. Las pérdidas fueron enormes: ropa, camas, colchones y hasta herramientas de trabajo quedaron reducidas a nada. El golpe cayó justo en pleno invierno, cuando cada abrigo cuenta.
Yanina, dueña de la vivienda, contó que todo empezó en la madrugada y que uno de sus hijos fue el primero en advertir las llamas. "Mi hijo comenzó llamándome a los gritos: "mamá, mamá". Cuando salimos ya estaba incendiándose la pieza y no pudimos rescatar nada", relató. El fuego avanzó rapidísimo y los chicos alcanzaron a salir como pudieron. "Todos salieron con lo puesto, descalzos, con un pantalón corto, sin remera, sin nada. Perdimos todo", agregó con angustia.
La mujer destacó que fueron los vecinos quienes se acercaron enseguida para tratar de apagar el foco ígneo. "Gracias a los vecinos que me ayudaron a apagar el fuego, pero no pudimos rescatar nada", expresó. La familia sospecha que el origen habría sido un desperfecto eléctrico en una estufa. "Creemos que ha sido por una estufa, fue un cortocircuito de una estufa, que es lo que incendió los colchones y ahí tomó fuego todo", señaló.
El dolor es todavía mayor porque la habitación destruida había sido terminada hace muy poco, después de un esfuerzo enorme. Además, estaban levantando otros espacios para que las nenas tuvieran mejores condiciones. "Había un sacrificio. Terminamos esta pieza y la pasamos a los niños para que estén un poco más cómodos. Estamos en construcción de dos piezas para las niñas, pero perdimos todo", contó Yanina. En el incendio también se perdió el equipo de trabajo de Franco, el hijo mayor, que hacía iluminación y sonido para eventos.
"Perdí todo lo que tenía, sonido, música, la cama, la ropa. No me quedó nada. Es algo que hasta ahora no puedo explicar", dijo el joven. Según explicó, además de su empleo habitual, los fines de semana alquilaba equipos para sumar unos pesos y ayudar en la casa. La familia pide colaboración urgente con materiales de construcción, colchones, frazadas, ropa y elementos básicos. Quienes puedan dar una mano pueden comunicarse al 264-509-1130.