La oposición junta los votos para citar a Adorni, pero la destitución todavía no cierra
El jueves el Senado pondrá bajo la lupa al jefe de Gabinete. La interpelación aparece encaminada, pero la moción de censura sigue atada a negociaciones con bloques provinciales y dialoguistas.
En el Senado ya se mueve una jugada fuerte: los bloques opositores tendrían asegurada la mayoría para avanzar el próximo jueves con la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, el panorama cambia cuando se habla de una eventual destitución, porque por ahora no aparecen los votos necesarios para empujar esa medida que impulsa el peronismo.
La moción de censura que prevé el artículo 101 de la Constitución Nacional necesita una mayoría absoluta de 37 votos en la Cámara alta. Hoy, la cuenta más firme suma 25 senadores del interbloque justicialista, 3 de Convicción Federal y 2 del PRO. Ahí es donde entra la rosca fina: la llave la tienen la decena de radicales, Provincias Unidas y los bloques provinciales de Tucumán, Salta, Misiones, Santa Cruz, Chubut y Neuquén, que por ahora prefieren moverse con cautela y esperar la interpelación antes de tomar una postura más dura.
Desde el norte, un vocero de gobernadores dialoguistas le dijo a Noticias Argentinas que no hay nada cerrado con la moción de censura y que primero hay que avanzar con la citación a Adorni. En paralelo, también miran de reojo los movimientos en Casa de Gobierno, donde esperan que antes del 2 de julio separen al funcionario, aunque esa no parece ser la señal que baja el presidente Javier Milei, que sigue respaldando a su jefe de Gabinete.
Si finalmente se llegara a activar, sería la primera vez que se aplicaría esa sanción prevista en la Constitución, pero que nunca fue reglamentada por el Congreso. Encima, ni siquiera hay un criterio unificado entre los legisladores sobre si la moción puede tratarse en la misma sesión de la interpelación o si antes debe pasar por comisión. Para el jueves, de todos modos, el primer punto del temario ya quedó fijado: la citación a Manuel Adorni bajo el amparo del artículo 101 y del 214 del reglamento del Senado. En esa misma jornada también se pondrán sobre la mesa siete pliegos judiciales, la ley de propiedad privada y varios convenios internacionales.
La pulseada, entonces, está servida. La oposición parece tener el camino allanado para que Adorni dé explicaciones, pero todavía le falta aire para ir por la sanción más pesada. Todo dependerá de lo que hagan los bloques que hoy observan desde el medio, midiendo cada paso antes de meterse de lleno en una definición que puede sacudir fuerte el escenario político.