Instaladores de gas apuntan a ECOGAS por esperas que ya llegan a nueve meses
Desde AISAGA aseguran que los trámites de inspección y habilitación se estiraron mucho más de lo previsto y que hay expedientes trabados durante meses. También cuestionan un sistema de revisiones virtuales que, según dicen, complica todavía más el proceso.
Los gasistas matriculados de la Asociación de Instaladores Sanitarios de Agua y Gas (AISAGA) volvieron a salir con los tapones de punta contra ECOGAS por las demoras en las inspecciones y habilitaciones de instalaciones de gas. Según denunciaron, trámites que deberían resolverse en no más de 60 días terminan estirándose hasta nueve meses, una espera que desespera tanto a los profesionales como a los vecinos. En San Juan, el malestar ya viene acumulando temperatura.
El secretario de AISAGA, Horacio Correa, contó en diálogo con Radio Mil20 que el conflicto se disparó después de una reunión con directivos de ECOGAS el pasado 29 de mayo. Más tarde, la entidad presentó una nota formal pidiendo respuestas concretas sobre varias quejas vinculadas al funcionamiento del sistema de inspecciones y habilitaciones. Como no hubo una solución clara, el 11 de junio acudieron al ENARGAS para que intervenga en el tema.
Correa señaló que, tras ese planteo, ECOGAS contestó, pero la respuesta no habría despejado las dudas ni resuelto los reclamos de fondo. Desde la asociación afirman que la distribuidora aplica procedimientos que no estarían contemplados en la normativa vigente. Uno de los puntos que más cuestionan es el sistema de inspecciones virtuales mediante fotografías, una modalidad que nació en pandemia y que, según los instaladores, sigue usándose sin una reglamentación específica del ente regulador.
Los gasistas sostienen que ese mecanismo trae observaciones constantes y pedidos de nuevas imágenes por detalles de calidad o cuestiones técnicas. También advierten que la plataforma para cargar documentación tiene limitaciones que traban todavía más el trámite. Correa explicó que una instalación nueva requiere una inspección parcial y otra final, y que en condiciones normales todo debería cerrarse en menos de dos meses. Sin embargo, hoy hay expedientes que, según dijo, quedan encajonados entre cinco y nueve meses por rechazos, observaciones reiteradas y falta de respuestas ágiles.
Desde AISAGA remarcaron que el problema no golpea solo a los instaladores matriculados, sino también a los usuarios que esperan la habilitación del gas en sus casas o comercios. Por eso adelantaron que seguirán presentando reclamos ante los organismos correspondientes y no descartan nuevas medidas si la situación sigue sin destrabarse. La bronca, por ahora, sigue creciendo al mismo ritmo que la espera.